Mujeres conforme al corazón de Dios.
Por Elizabeth George
Hay títulos que guardan una historia. Este es uno de ellos, y llegó la hora de contarla en confianza, de mujer a mujer, como se cuentan las cosas importantes.
Cuando hablo en conferencias para mujeres, a menudo me preguntan de dónde he recibido la inspiración para el título: «Una mujer conforme al corazón de Dios». La idea surgió cuando leí en la Biblia que el profeta Samuel reprendió a Saúl por no obedecer las instrucciones específicas que Él le había dado. Le dijo: «Tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón». La desobediencia de Saúl fue deliberada y reiterada. Es evidente que no fue sensible al Señor ni receptivo a su ley. Después de un acto extremo de desobediencia, Dios envió a Samuel para comunicar a Saúl ese mensaje que leemos en 1 Samuel 13:14.
Dios quiere que tengamos un corazón receptivo, un corazón que obedezca sus mandatos y haga su voluntad. Esa vida conforme al corazón de Dios tiene un propósito concreto, y empieza por mirarnos con sinceridad. Al pensar en el hecho de ser mujeres, nos damos cuenta de que la Biblia nos describe como el «vaso más frágil» (1 P. 3:7). Sin embargo, cualquier mujer, por débil o pequeña que sea, puede causar un efecto poderoso que lleva a otros a detenerse y mirar, a maravillarse y glorificar a Dios.
«El anhelo profundo de mi corazón es que estudies la Palabra de Dios para conocer el propósito que Él ha diseñado para ti»
Pensemos en ello. ¿Por qué ser una oruga cuando podemos ser una mariposa? ¿Por qué llevar una vida aburrida cuando podemos tener una vida fascinante? ¿Por qué ser como los incrédulos que están perdidos, confundidos y muertos en sus pecados, cuando podemos vivir de una manera diferente, semejante a Cristo y con una fortaleza que nos haga sentir confiadas? Si pensamos y vivimos conforme a las verdades de la Biblia, seremos mujeres sobresalientes. Dios revela algunas pautas para que vivamos de acuerdo con nuestro propósito.
1. Debemos ser sal (Mt. 5:13). Debemos ejercer una influencia positiva sobre el mundo, a fin de ser para los no creyentes lo que la sal es para los alimentos que comemos. Lo que es cierto acerca de cualquier condimento es cierto respecto a nosotras. Si el condimento no tiene sabor, tampoco tiene valor, no resulta atractivo ni produce efecto alguno. Y si no hacemos esfuerzo alguno para vivir en pureza y dar testimonio al mundo, hemos fracasado en uno de los propósitos de Dios para nosotras: mover a otros a sentir deseo de conocer al Hijo de Dios. Si nos parecemos demasiado al mundo, carecemos de valor como «condimento».
2. Debemos ser luz (Mt. 5:14). Como faro para el viajero perdido o cansado que necesita un lugar seguro donde pasar la noche, nosotras debemos brillar con el reflejo de Cristo. Sin embargo, con frecuencia ocultamos nuestra luz cuando permanecemos calladas en lugar de hablar, cuando somos seguidoras en lugar de ser guías, cuando permitimos que el pecado oscurezca nuestra luz, cuando nos negamos a compartir nuestra luz con otros, o cuando hacemos caso omiso de las necesidades de otros.
3. Debemos ser agentes de cambio en el mundo (Jn. 17:6-18). ¡Cristo quiere que transformemos el mundo en el que vivimos! Tenemos un gran reto porque el mundo desprecia a los cristianos debido a que sus valores son incompatibles con los suyos. Nosotras somos las emisarias de Jesús en el mundo, sus testigos hasta lo último de la tierra (Ro. 12:2).
Esto es lo que Dios quiere para nosotras como mujeres cristianas. Él quiere que seamos extraordinarias, que sobresalgamos por encima del resto, que nos destaquemos. Y nuestra manera de pensar y de comportarnos debe ser reflejo de nuestra posición. No debemos ser como las personas del mundo, sino especiales, verdaderas embajadoras y atalayas de Cristo. ¡Este debe ser el propósito de nuestra vida!
«No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta» (Romanos 12:2) Dios quiere que tengamos un corazón receptivo, un corazón que obedezca sus mandatos y haga su voluntad.
La Biblia de la mujer conforme al corazón de Dios es una invitación a descubrir página tras página, el propósito que Dios diseñó para cada una de nosotras. El anhelo profundo de mi corazón y ministerio es que estudies la Palabra de Dios para conocer el propósito que Él ha diseñado para ti y que puedas vivir la vida que Él desea para ti, una vida conforme al corazón de Dios.
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El texto previo es un extracto y adaptación de un devocional y del artículo «Tu propósito» de la Biblia de la mujer conforme al corazón de Dios, editada por Elizabeth George. La Biblia entre sus numerosos recursos cuenta con introducciones a cada libro de la Biblia, artículos temáticos, 365 devocionales y 172 biografías de mujeres y hombres de la Biblia. Para obtener más información y descargar páginas de muestra, pulsa aquí.
