La juventud y la Palabra son una simbiosis incomparable, dice Salmos 119:9: «¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra». Ante un mundo inundado de miles de consejos de vida, éxitos exprés, coaching, emprendimiento, empoderamiento, y demás, en la vida de una joven cristiana nada puede sustituir la bendición que es guardar la Palabra de Dios: leerla, estudiarla y vivirla.

Una encuesta de Barna Group sobre la lectura de la Biblia en los últimos 25 años revela que «... aunque más estadounidenses leen la Biblia, es menos probable que avalen plenamente la exactitud de sus enseñanzas. En el año 2000, el 43 % estaba totalmente de acuerdo con que la Biblia es totalmente exacta en los principios que enseña. Esta cifra cayó por debajo del 40 % en los últimos años, pero ahora se sitúa en el 36 %. Incluso entre quienes se identifican como cristianos, solo el 44 % afirma firmemente la exactitud de la Biblia. La gente abre la Biblia con más frecuencia, pero aún luchan con sus creencias. Vale la pena prestar atención a esa brecha entre la lectura y la confianza». (https://www.barna.com/trends/bible-reading-trends/).

La exhortación de Santiago 1:22 es a no ser solamente oidores sino hacedores de la Palabra. Sin embargo, la parte de hacer siempre es la más complicada, ya que muchas veces se requiere cierta guía para aplicar efectivamente los principios de Dios a la vida diaria. Encontrarle el sentido práctico. Leer la Biblia debe resultar en la aplicación de lo que se lee. Leer la Biblia es confiar en que es la verdad, y que esa verdad es relevante para la juventud. «Ser transformada en una joven conforme al corazón de Dios es obra de Dios», afirma Elizabeth George, autora de La Biblia de una joven conforme al corazón de Dios. Y continúa:

«¿Qué diría la condición de tu Biblia sobre tu vida espiritual? ¿Revela su cubierta gastada un uso diario? ¿Han dejado rastros en sus finas páginas tus lágrimas de dolor o de gozo? O, ¿está tu Biblia guardada en un estante y cubierta de polvo? ¡Proponte de todo corazón comenzar una nueva vida, transformada por la Palabra de Dios y su amor por ti! Quita el polvo de tu Biblia y comienza a leerla desde el primer versículo: “En el principio…”. La Biblia tiene las respuestas que estás buscando. Simplemente, hojea sus páginas y lee lo que Dios quiere decirte».

Las lectoras pueden apropiarse, profundizar, estudiar, comunicar y, sobre todo, aplicar la verdad de Dios con estas ayudas:

  • Texto de la versión Reina-Valera 1960
  • 66 introducciones a cada libro de la Biblia, que brindan información acerca del contexto del libro y temas principales.
  • La sección «Dónde encontrarlo» permite localizar rápidamente historias y sucesos importantes y se incluye una cronología de los sucesos importantes.
  • 50 biografías de las mujeres de la Biblia, las que proporcionan información valiosa y sabios consejos basados en la vida de mujeres de la Biblia, conocidas y no tan conocidas.
  • 50 artículos de sabiduría que bridan consejos prácticos y aliento para los retos a enfrentar, como el desaliento, el temor, las familias imperfectas, las amistades destructivas y mucho más. Incluyen preguntas de reflexión personal y un espacio para anotar respuestas.
  • Más de 350 notas de estudio que presentan información fundamental sobre hechos y conocimientos para completar la lectura de la Biblia.
  • 365 lecturas devocionales diarias con una oración para usar como un diario personal en las que se encuentra un mensaje nuevo para cada día, una oración que se puede completar y un plan para leer la Biblia en un año. Los mensajes se relacionan con la vida de las jóvenes y fortalecerán su fe.
  • 100 promesas de Dios aplicadas a la realidad de la vida hoy, al igual que 150 palabras reveladoras.
  • Verdades de las Escrituras para aferrarse a ellas. Señaladas con un «diamante».
  • Recuadros «Tu corazón», que incluyen mensajes clave que hablan directo al corazón.
  • Más de 250 versículos resaltados para fácil memorización, que han hablado de manera especial a la autora y que son un regalo para las jóvenes, buscando influir en su andar espiritual con Dios e iluminarles el camino.
  • Más de 30 mapas y diagramas, que muestran visualmente dónde ocurrieron los acontecimientos bíblicos o facilitan información sobre lugares y objetos.

La siguiente es una nota de estudio de ejemplo en el que la autora va del dato fino a la aplicación práctica de la enseñanza bíblica:

Abel: la primera víctima de asesinato
  • El nombre Abel significa en hebreo “aliento” o “vapor”.
  • Abel amaba a Dios y le adoraba con devoción.
  • En Hebreos 11:4 se le llama “justo”.
  • Era un pastor que cuidaba el rebaño de la familia.
  • Fue asesinado por su hermano, Caín (Génesis 4:8).
  • Las personas miran lo que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón (1 Samuel 16:7). Abel se acercó a Dios con la actitud adecuada para la adoración. “Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín” (Hebreos 11:4).
  • El bien y el mal. Lo correcto y lo incorrecto. En Abel y en su hermano presenciamos la batalla entre estas dos cualidades opuestas. Hacer lo correcto para Dios puede resultar muy costoso.

Al final de cada libro de la Biblia se incluye una serie de consejos llamada «Lo que aprendí», que ayuda a poner en práctica algunas de las enseñanzas que se encuentran en ese libro. También se cuenta con espacios para escribir otras lecciones aprendidas después de leer cada libro.

Las lectoras jóvenes serán inspiradas, ampliarán su comprensión y recibirán aliento a través de las notas y herramientas desarrolladas por Elizabeth George, quien también se encargó de editar las notas de la Biblia devocional la Biblia de la mujer conforme al corazón de Dios.

«La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios» (Romanos 10:17), así que no hay camino más seguro para la joven cristiana que adentrarse en la Biblia, creerla y apropiarse de sus verdades. Se trata de vivirlas. Hoy.


Busca moldear tu corazón y voluntad conforme a la Palabra de Dios con las ayudas que provee Elizabeth George en la Biblia de una joven conforme al corazón de Dios. Da click aquí.